Acabamos de saber que la superconocida marca de fotografia KODAK está en bancarrota. Este es un ejemplo claro de las consecuencias de no adaptarse a los tiempos tecnológicos, la aparición de la fotografía digital ha cambiado radicalmente y en muy poco tiempo el sector de la fotografía. Los productos, el canal, los actores, los márgenes, los precios, etc. Lo único que permanece es el concepto de “captar y almacenar imágenes”.
Estos cambios se están dando y se van a dar en otros muchos sectores (música, prensa, etc,). Uno de estos sectores es el que afecta a BlueKey, el sector de la cerrajería, control de accesos, automatismos, etc. En mis conversaciones con estas empresas me sorprende la falta de previsión y la resistencia al cambio que tienen. Quieren seguir haciendo las cosas como las han estado haciendo en el pasado, pensando que si las cosas les han ido bien hasta ahora no tienen porque cambiar. Innovan pero para hacer lo mismo, quieren tener todo controlado y hacerselo todo ellos sin utilizar tecnologías estandar, se centran en sus productos-clientes de siempre sin querer abarcar otros, son alergicos a la unión con otras empresas complementarias, etc. Es decir, miran hacia otro lado frente a un futuro tecnológico que les amenaza y que en este sector pasa por los teléfonos móviles. Todas las empresas de este sector deberían tener ya una estrategia respecto a los móviles.
Su competencia futura no está en su sector, como el caso de KODAK, sino en otros sectores que hoy no consideran una amenaza.
¿Que les pasará a estas empresas si Apple, Google, Nokia, etc. o alguien más pequeño saca al mercado un tecnología para abrir puertas de forma distinta? Por ejemplo utilizando el móvil y con llaves virtuales…